-.-
-.-
M: Lo que yo digo es que un hombre es como un perro. Cuando ponés esfuerzo en sostenerle la correa, más o menos lo manejás, pero basta que un día te decidas a darle un poco de libertad, para que se vaya a la mierda. Vos como una boluda, te llorás la vida y pegás cartelitos. Con suerte, lo recuperás. Ahora, si se alzó con alguna perra, fuiste.

F: Sí, todo eso está muy bien, pero... ¿cuándo la que se alza con otro es la dueña?

M: Cagate, boludo. Yo no le doy explicaciones a mi perro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario